Un Parque Geológico
Indudablemente, el Parque Nacional del Teide es una de las grandes maravillas del mundo, con la ventaja de su fácil acceso y de estar relativamente cerca de los países europeos.
Los visitantes que descubren el Teide reciben una formidable visión que los sobrecoge de asombro y admiración. Muchos son los que regresan en distintas ocasiones para conocerlo mejor. De hecho, cada día transcurrido en sus dominios tiene como recompensa el descubrimiento de nuevas sorpresas.
Todo el Parque es un extraordinario tesoro geológico en el que los volcanes, cráteres, chimeneas, coladas de lava y productos diversos, forman un impresionante conjunto de colores y formas. Las Cañadas del Teide sorprende por su diversidad, inquieta por sus enormes ríos de lava petrificada e impresiona por sus rocas derruidas por la erosión y por las colosales dimensiones de este caos mineral. Como contraste, en primavera ofrece un maravilloso jardín lleno de flores y suaves aromas, único en el mundo.
La estructura dominante es el Teide, imponente edificio volcánico que ofrece un aspecto muy distinto según el lugar o la época en que sea observado, deleitando siempre al espectador con sus múltiples caras. A sus pies se extiende un mar de rocas volcánicas tan recientes, que la erosión no ha tenido tiempo de alterar, conformando un amplio catálogo de formas y materiales volcánicos contenidos en el gran anfiteatro definido por la pared de Las Cañadas.
La pared se prolonga a lo largo de 25 km, con alturas que llegan a 600m en el Guajara, su punto culminante. Este corte natural afecta a lo que fue otro edificio volcánico anterior, que desapareció parcialmente cuando, hace 198.000 años, se formó la actual depresión de Las Cañadas por un deslizamiento gigante que dejó al descubierto, en la zona de Los Roques, parte de sus raíces, representadas por conductos y chimeneas volcánicas que alimentaron erupciones pasadas.
En el corte de la pared, quedan a la vista tres millones de años de complicada historia geológica en la que el ciclo, deslizamiento y formación de “un teide”, se pudo repetir varias veces.
El Parque, situado en el centro de la isla de Tenerife, es el mayor y más antiguo de los cuatro existentes en Canarias. En su superficie de 190 Km2 (18.990 hectáreas) se alza el Teide hasta los 3.718 m, constituyendo la cota más alta de España.
Fue declarado Parque Nacional en 1954 y en 1989 recibió el Diploma Europeo a la Conservación en su categoría máxima. Posee dos centros de visitantes, uno en el Portillo y otro en el Parador, dedicados respectivamente a la naturaleza y a los usos tradicionales de Las Cañadas. En 2007 fue declarado por la UNESCO Patrimonio Mundial